¡Atención capitalinos! Si piensas salir a celebrar el Jueves, Viernes o Sábado Santo en la Ciudad de México, más vale que te informes bien antes de hacerlo.
El Gobierno de la Ciudad de México anunció un operativo especial en las 16 alcaldías con motivo de las celebraciones religiosas del 17, 18 y 19 de abril, para garantizar la seguridad, el respeto y la sana convivencia durante esta Semana Santa.
¿Qué está prohibido?
Con el objetivo de evitar incidentes y mantener el orden público, las autoridades establecieron una serie de restricciones que aplicarán en toda la capital:
- Nada de alcohol en la calle: Queda prohibida la venta, consumo y distribución de bebidas alcohólicas en vía pública. No importa si es una chela o una copa de vino: si no es en lugar autorizado, está prohibido.
- Ni un solo cohete: El uso de juegos pirotécnicos, cohetes, fogatas y similares también está estrictamente prohibido. Las autoridades buscan prevenir incendios, accidentes y reducir la contaminación ambiental y auditiva.
- Cero armas de fuego: No se permitirá la portación ni uso de armas, tal como lo dicta la Ley Federal de Armas de Fuego. La consigna es clara: entorno libre de violencia.
- ¡A cuidar el agua!: En el tradicional Sábado de Gloria, se recuerda que está prohibido el desperdicio de agua potable. Nada de mojar a los vecinos ni sacar la manguera. Esta medida busca hacer conciencia sobre el cuidado del vital líquido.
¿Quién vigilará el cumplimiento?
La supervisión estará a cargo de la Secretaría de Gobierno, Seguridad Ciudadana, Protección Civil, la Consejería Jurídica y el Instituto de Verificación Administrativa, en coordinación con las 16 alcaldías.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, ha pedido reforzar los operativos y garantizar que estas celebraciones se lleven a cabo con orden, seguridad y respeto a las distintas manifestaciones religiosas.
¿Qué sí puedes hacer?
Participar en las celebraciones religiosas de forma responsable, con respeto a las tradiciones y a los demás. La CDMX es una ciudad diversa, incluyente y con libertad de culto, pero también con reglas claras para mantener la armonía.
En resumen: celebra con responsabilidad y evita multas o sanciones. La Semana Santa es para compartir, reflexionar y convivir, no para poner en riesgo la seguridad de todos.
