Ciudad de México, 9 de julio de 2025. — La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México informó que investiga la actuación de un oficial adscrito a la Policía Bancaria e Industrial (PBI), tras un incidente ocurrido el pasado 3 de julio en Aurrera ubicada en la colonia Narciso Mendoza, alcaldía Tlalpan, en el que una perrita resultó lesionada.
De acuerdo con el informe, el elemento de seguridad asignado al establecimiento observó que una canina, que cojeaba visiblemente, intentaba ingresar al inmueble. El oficial, con el propósito de evitar que entrara y en espera de que algún posible responsable la reconociera, se mantuvo a la expectativa sin permitirle el acceso.
Instantes después, la perrita conocida como “Coapita”, se acostó en el sitio y al reincorporarse, el uniformado notó que una de sus patas traseras se había atorado en una coladera. Al observar que presentaba sangrado, el oficial colocó un cartón para que el animal pudiera descansar, mientras se solicitaba apoyo.
Minutos más tarde, la perrita se retiró cojeando. En ese momento, vecinos que pasaban por la zona la auxiliaron, aunque expresaron su molestia y acusaron al elemento de la PBI de haber provocado la lesión, desconociendo lo que realmente había ocurrido.
Como parte del seguimiento a este caso, personal de la tienda Aurrera sostuvo reuniones con los vecinos inconformes, durante las cuales se proporcionaron los videos de circuito cerrado. En el material revisado no se observó ninguna agresión por parte del uniformado hacia el animal.
No obstante, la Dirección de Supervisión y Evaluación Corporativa (DSEC) de la PBI, en coordinación con la Dirección General de Asuntos Internos de la SSC, abrió una carpeta administrativa para analizar a fondo la actuación del policía involucrado y dar atención a las inquietudes vecinales.
La SSC reiteró su compromiso con el respeto y protección de los animales, así como con el cumplimiento de los protocolos institucionales por parte de su personal operativo.
