La historia de 5 lugares que debes conocer en Tlalpan.

La Casa Chata.

Fue construida por el Arquitecto Pedro de Arrieta finalizó su construcción en 1752.
El nombre de Casa Chata, se debe a que su puerta principal está ochavada, es decir, no termina en esquina. Durante la época novohispana fue casa de descanso del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición.

En agosto de 1847 fue ocupada por las tropas de Estados Unidos, durante la intervención norteamericana. De 1882 a 1894 funcionó como sede del seminario de la Iglesia Presbiteriana.

Su puerta original fue quemada y el edificio quedó abandonado. Se restauró en 1932, se colocó una puerta traída del Colegio de San Pablo y fue declarada Monumento Nacional.

En la década de los cincuenta se instaló en ella el Museo Nacional de Charrería hasta 1975. Desde 1980 es una de las sedes del Centro de Investigaciones y Estudos Superiores en Antropología Social (CIESAS).

Mercado de La Paz.

Es uno de los mercados más antiguos de la Ciudad de México. Se inauguró con solemnidad por el Presidente Porfirio Díaz el 30 de diciembre de 1900. El terreno fue donado por don Felipe Aguerrevere, en tanto al proyecto fue financiado por Luis G. Labastida y Leopoldo Hurtado Espinosa, ambos vecinos de Tlalpan. Leopoldo Hurtado Espinosa era propietario de la fábrica de hilos y tejidos de Uruapan Michoacán y prestó los planos de esta para la construcción del mercado, por lo que ambas construcciones tienen importantes semejanzas.

Las obras se ejecutaron entre 1898 y 1900, los pueblos participaron en su edificación, San Andrés Totoltepec aportó su cantera, Tlapan su ladrillo y piedra volcánica, Ajusco madera. Otros pueblos y los presos de la cárcel de Tlalpan colaboraron con mano de obra. Originalmente tenía una fuente de piedra labrada con agua que provenía de los manantiales de Fuentes Brotantes, utilizada para limpiar los productos que ahí vendían. Los travesaños de los techos eran gruesas vigas que sostenían láminas acanaladas de hierro que desaparecieron al igual que la fuente en los años 50′ s con su primera remodelación.

La Antigua Hacienda de Tlalpan

Fue propiedad de Don Manuel del Refugio González Flores, mejor conocido como Manuel «El Manco» González, presidente de México entre 1880 y 1884.

La construcción data de 1837 y tuvo diferentes dueños. Originalmente esta casona, junto con la Casa Chata, ocupaba toda la manzana.

En 1942, con la ampliación de Calzada de Tlalpan de San Fernando a La Joya, la propiedad se partió a la mitad por el trazo. En la actualidad dicha finca se encuentra uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad.

La Finca Catipoato

En 1952 María Félix adquirió la finca, donde el 18 de octubre de ese mismo año celebró su boda con Jorge Negrete. Solo vivieron alrededor de un año en la Finca.

En la actualidad sólo se conserva una pequeña parte de la casa original y la entrada principal.

El árbol de los colgados.

Este árbol fue uno en los que exhibieron los cuerpos de once ejecutados por órdenes de Tomás O’ Horan, el 8 de octubre de 1865.

El nombre de la calle tlalpeña Once Mártires fue puesto por la autoridad repúblicana a la caída del II Imperio.