El 9 de septiembre fue encontrado el cadáver del científico Alfredo Torres Larios, en una cámara de hielo seco de un laboratorio en las instalaciones de Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Su cuerpo fue encontrado por compañeros, quienes trataron de reanimarlo y solicitaron una ambulancia, pero ya no contaba con signos vitales.
La Fiscalía detalló que el cuerpo no presentaba signos de violencia y pese a que se encontraba dentro de un recipiente que contenía hielo seco, el lugar donde se encontró era un cuarto frío.
De acuerdo a declaraciones de sus familiares y amigos, el profesor no tenía enemigos o problemas con nadie.
Todo la investigación se encuentra en la carpeta de investigación que abrió la Fiscalía FICOY/COY-1/UI-2C/D/ 03271/09-2021.
Con información de Infobae
