Ciudad de México.— Como parte de la estrategia para proteger el suelo de conservación, el Gobierno de la Ciudad de México realizó un operativo en la zona de Atzoyotla, en el poblado de San Andrés Totoltepec, alcaldía Tlalpan, donde fueron recuperadas 34 hectáreas ocupadas ilegalmente y se salvaguardaron otras 85 hectáreas de suelo de conservación, con el objetivo de evitar la urbanización irregular.

Durante el operativo interinstitucional participaron diversas dependencias del gobierno capitalino, entre ellas la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, así como personal de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural, además de autoridades de la alcaldía.
En el lugar fueron retiradas 34 construcciones, de las cuales 32 eran provisionales y dos semiconsolidadas. Las autoridades señalaron que las edificaciones tenían menos de un año de haber sido levantadas.
De acuerdo con la información oficial, los ocupantes habían iniciado un proceso legal para evitar el retiro de las construcciones; sin embargo, el juicio fue cerrado recientemente al no presentar pruebas suficientes, lo que permitió ejecutar la recuperación del terreno conforme a la ley.

Las autoridades destacaron que esta zona forma parte del suelo de conservación de la Ciudad de México, un territorio fundamental para el equilibrio ambiental, ya que contribuye a la regulación climática, la captura de carbono, la conservación de la biodiversidad y la recarga de mantos acuíferos, de donde proviene aproximadamente 70% del agua que consume la capital.
En la zona existen bosques de pino y encino, pastizales de montaña y suelos volcánicos, hábitat de diversas especies como el pájaro carpintero, el gorrión serrano, el camaleón de montaña, el falso escorpión y el zorrillo manchado sureño, cuya presencia indica que aún existen corredores biológicos para la fauna silvestre.
Con estas acciones, el Gobierno capitalino reiteró su compromiso de proteger el llamado “Bosque de Agua”, considerado uno de los principales pulmones ambientales de la región.
